Hola a todos mis lectores (maestro Tony). Hoy recibí un
obsequio un tanto peculiar. Se trata de un “Snake Cube”. Un cubito de madera de
3x3x3, el cual tienes que rearmarlo (una vez que lo desarmas).
Cuando me lo dieron no sabía qué era, pues nunca había visto
uno. Abrí la pequeña caja de plástico que lo envolvía, y curioseando vi que se
podía desarmar. Ya que lo había desarmado, me di cuenta del error que había
cometido. Ahora tenía trozo de madera que se me hacía imposible volver a armar.
Siempre quise tener un Cubo Rubik. No tengo la más mínima
idea de cómo armar uno completamente. Sólo puedo armar una cara (si tengo
suerte, dos) pero me gusta mover y girar las caras de un lado a otro. Ahora con
este nuevo cubito, podré practicar mis habilidades, y quizás algún día logre
dominar el arte del cubo.
Creo que de ahora en adelante tendré un nuevo pasatiempo. No
sé cuánto tiempo me tome volver a armarlo. Sólo sé que no me daré por vencido.
Existen muchos tutoriales en internet de cómo volver a
armarlo; y a pesar de la enorme tentación que tengo de revisar alguno, no lo
haré. Le quitaría la gracia, de la misma manera que un walktrough le quita la
gracia a un videojuego.
Así que, si en las próximas semanas me ven con este cubo, no
duden en decir “a ver yo quiero intentarlo” o “déjame enseñarte cómo se hace,
yo armaba de estos cuando era chico”.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario